escuela de shiatsu, SHIATSU YASURAGI, escuela de sotai, escuela de terapias orientales


curso shiatsu, curso sotai,  shiatsu, masaje shiatsu, sotai ejercicios,  corrección postural

shiatsu yasuragi

y

huesos de cristal

2011

2011-XVIII Congreso nacional de AHUCE


PARTICIPAN POR SHIATSU YASURAGI

DE IZQUIERDA  A DERECHA:

Juan Carlos Martín, Azucena Valenzuela,

Mayte Flores,Vicente Zabaleta.


Como cada año Shiatsu Yasuragi ha participado en el Congreso Nacional de AHUCE (asociación huesos de cristal). Desde el año 2002 cuando empezamos a tratar a niños con osteogénesis imperfecta (huesos de cristal),  mantenemos este voluntariado colaborando todos los años en los congresos de su asociación aplicando shiatsu.


Además de acudir a sus congresos, mantenemos un acuerdo de colaboración con AHUCE desde el año 2005, por el que tratamos a todos los afectados por la osteogénesis imperfecta en nuestro centro escuela de forma gratuita.


Este año el congreso ha sido en Sevilla y por parte de Shiatsu Yasuragi han acudido como voluntarios:


Mayte Flores, como profesora coordinadora en este congreso. Voluntaria

Azucena Valenzuela. Voluntaria ayudante de la profesora

Juan Carlos Martín Galisteo. Voluntario

Vicente Zabaleta Romo. Voluntario


Desde Ahuce hemos recibido ese mensaje:


Estimado Arturo:


El Congreso ha ido bastante bien tus chicos fantásticos como siempre, han estado ocupadísimos desde primera hora de la mañana -se han dado una paliza considerable- Como siempre ha sido un placer teneros con nosotros. Ya sabes, no tengo que decírtelo, que para nosotros es muy importante y gratificante vuestra participación.


Un abrazo a todos y trasládales a los voluntarios mi agradecimiento en particular y el de AHUCE.


Belén Chavero Chércoles

Trabajadora Social

Asociación Nacional Huesos de Cristall

Ha sido una experiencia muy gratificante, empezando por el recibimiento que nos dieron las personas de Ahuce.

Tanto los  niños como los padres nos recibieron muy bien.

El sábado comenzamos a dar shiatsu a los niños que se acercaban, los padres y asistentes al congreso, no paramos en todo el día, pero con ver con sus caras  después del shiatsu, compensa con creces el trabajo realizado.

Gracias  Shiatsu Yasuragi por la oportunidad que me habéis dado al elegirme como voluntaria para ir al congreso. Sin duda, volvería a repetir.


Desde luego recibí mas que di.


Azucena Valenzuela.

Llegamos a Sevilla. Realizamos las presentaciones e iniciamos la aventura. Yo tengo muchas ganas y una enorme ilusión por demostrar lo aprendido, por  ayudar a los demás, a los niños, a los padres, a todo aquél que quiera recibir, beneficiarse y disfrutar de nuestra terapia y método de trabajo. Sé que voy a aprender mucho con ellos y espero dar lo mejor de mí.

15 octubre. Llegó el gran día. Madrugamos, desayunamos, nos ponemos el traje de faena y al ruedo… Poco a poco van llegando, preguntando, observando,…  a pesar de que somos bastante conocidos  (“los del shiatsu”).  Empezamos a tratar. Llega mi primera persona y mi primer regalo me dice: “¡Muchas gracias!” “Estaba molesto y una vez que me pongo boca abajo, me cuesta levantarme y tengo dolores.  Ahora me siento mucho mejor”.  Y uno tras otros van llegando, adultos, niños, adolescentes, cada vez más y más, y los se van acumulando. 

Llega el merecido descanso para reponer fuerzas y comer, pues en breve, seguiremos trabajando  con ellos… pensando en que la tarde, será todavía si cabe, mucho más intensa  que la mañana.

¡Objetivo cumplido! Ha sido una experiencia inolvidable. No encuentro palabras que la hagan justicia. Dar y recibir, ver cómo les cambia la cara, el gesto, la mirada, como se corrigen algunas posturas,… con todo ello, uno olvida el cansancio, el calor, la sed,…

¡Estoy deseando poder repetir la experiencia!

                                                          Juan Carlos Martín

Como todos los años, la experienciaha sido muy bonita, sobre todo la sensación que te traes de vuelta.


Me ha llamado la atención este año que cuando preguntábamos a algunos niños si querían recibir shiatsu, sus padres me decían que tenían miedo de que alguien le tocara, algo comprensible cuando han sido operados por fracturas, unos recientemente y otros en pocos meses. Medio jugando les mostraba la presión con la que les tocaría y algunos aceptaron incluso querían repetir más tarde. 

 

Sabes que es un placer para mi poder colaborar con vosotros.

 

Con ganas de seguir apoyando a la escuela en este evento.

Mayte Flores

Era mi primera experiencia con personas con osteogénesis Imperfecta, y ha sido un gran impacto y de una serenidad inesperada.


Dábamos shiatsu a adultos y niños, a personas con y sin osteogénesis imperfecta y todos quedábamos agradecidos. Es una correspondencia mutua, ¿quién tiene que agradecer a quién? Es un intercambio, damos y recibimos contacto y cariño. Sobre todo con niños y niñas se produce un intercambio de vida con mucha pureza y una profunda intensidad. Allí tumbados en la camilla se muestras alegres y a la vez serenos, maduros y tiernos, pues la dificultad les hace madurar, pero la edad y vitalidad les da ternura.


Mi primer gran impacto llegó enseguida con la primera niña con huesos de cristal. Ella tenía más claro lo que había que hacer, es serena y confiada, su madre también. Se tumba y se deja hacer con toda libertad, no tiene tensiones, ni mentales ni corporales. Mientras su madre mira con atención empiezo la sesión. Al palpar no soy capaz de seguir su columna vertebral, me inquieto un poco, pero ella sigue tranquila. Entonces decido acariciar su espalda con toda la mano, suavemente la voy posando a lo largo de su dorso con lo único que dispongo, es decir, nos aislamos del entorno y nos envolvemos en una burbuja de cariño. Su confianza me la transmite, su estado vital me ayuda y el shiatsu se convierte en un intercambio. Siento como si estuviera acariciando a un pajarito, delicado pero que puede volar.


Con algunos adultos, los padres, la fatiga en mayor, no tanto físicamente, sino emocionalmente, cargan con cierta tristeza, preocupación, miedo, que no se atreven a descargar, a olvidar. Durante el shiatsu, requieren más concentración, mientras que los niños ofrecen un estado meditativo. Con los adultos la presión es importante y la seguridad de una secuencia rítmica, pero sobre todo agradecen el calor de unas manos que les toquen con ternura.


Uno de los últimos niños del día que viene a recibir shiatsu diría me recordó a los casos de cooperación para el desarrollo, donde “el buen” cooperante que va a otro país a ayudar a la población “desfavorecida” del lugar. Todo el mundo sabe lo que es bueno para este niño, que el shiatsu le ayuda, que da bienestar, se lo dicen sus padres, que ya lo han recibido, otros adultos, incluso algunos otros niños y todos de algún modo presionamos para eso que llamamos su ‘bien’. Al final cede, creo más bien para ver si consigue que nos callemos todos de una vez y no recibir más presión. Recibe el masaje con respeto, pero vigila constantemente que su madre esté cerca, que su padre le vea, atento a hacer lo que se espera, saber estar en la camilla, dejarse tocar, y ser paciente, vamos tener paciencia. Cuando acabamos, suavemente se levanta, da las gracias y se va cuanto antes. Más tarde su madre me dice que le ha comentado que le molestaba un poco la espalda, aunque estaba bien.


Si no quería recibir un shiatsu para qué dárselo, al final todos deberíamos darle las gracias por complacernos y enseñarnos algo: dejar tranquila a la gente, aunque sea un niño y tenga huesos de cristal, o con más razón por eso mismo, puede saber lo que quiere y lo que no quiere. No siempre sabemos lo que es mejor para otro, porque lo mejor puede ser enemigo de lo bueno.


También observé cómo los hermanos y otros niños miran a sus colegas con osteogénesis imperfecta de manera totalmente desprejuiciada, los ven diferentes y a la vez iguales, se da un trato diferente porque las circunstancias lo exigen, pero no hay una valoración positiva o negativa, sino meramente adaptativa, manteniendo la vitalidad de la infancia.


Niños con osteogéneis imperfecta, son gente diferente que se ven empujados a un desarrollo emocional y cognitivo diferente, más intenso. El reto estimula a superarse. En el fondo todos somos diferentes, todos tenemos formas singulares de ver el mundo, ello nos permite crecer y ser diversos. Porque lo normal puede crear una barrera, tanto arquitectónica como psicológica. Ni somos iguales físicamente, por lo que nuestros entornos han de ser flexibles, ni somos iguales en nuestra psique, se puede pensar diferente a lo que yo mismo pienso.


Ser diferente entraña aplicar unas reglas de juego psicosociales distintas que evidencian unos obstáculos no siempre fáciles de sortear, incluso a veces imposibles. Nuestras sensaciones vitales por ser diferentes, únicos, son como los sueños, tan personales que tratar de expresarlas no significa que las comuniquemos. Y tal vez lo único que nos ayuda a superarlo sea envolvernos con la fuerza del amor, entendido como afecto y responsabilidad.

                                                                                                                                               Vicente Zabaleta

Nuestros Voluntarios han venido muy contentos con la experiencia vivida y nos comentan:

CONGRESOS DE AHUCE ASOCIACIÓN HUESOS DE CRISTAL,  COLABORACIÓN DE SHIATSU YASURAGI

FOTOS

huesos de cristal   2003   2004   2005   2006   2007   2008   2009   2010    

                                 2011

Shiatsu Yasuragi

yasuragi@rdifusion.es

91 570 58 50

© 2011 todos los derechos reservados,  shiatsu yasuragi, Plaza de San Amaro, 7 28020, Madrid

síguenos en FB
Shiatsu Yasuragi https://www.facebook.com/profile.php?id=1627770304&sk=info

PÁGINA DE

SHIATSU FACEBOOK

PÁGINA DE SOTAI EN

FACEBOOK